viernes, 15 de julio de 2022

Atenciones educativas al alumnado de Ucrania, como ejemplo de otras actuaciones en migraciones mundiales

 - (Quizá también se publique en algún medio digital)-


Atenciones educativas al alumnado de Ucrania 

 

Desde hace años los centros educativos están habituados a acoger y educar a alumnado de múltiples procedencias. La historia mundial está llena de movimientos humanos con desplazamientos periódicos de población, provocados por huidas debidas a  casuísticas concretas: pobreza, violencia, guerras, hambre, condiciones climáticas extremas, ocupaciones de territorios, dictaduras y otras motivaciones alentadas por humanos contra humanos. La apertura a la interculturalidad enriquece la diversidad,  permite trabajar la aceptación, comprender al otro, contextualizar su situación, aprender mutuamente y ayudar a consolidar  esa sociedad tan diversa y rica como se nos presenta, aunque haya quien piense lo contrario y solo se relacione y admita a los de su clase social y económica. 

A menudo, para ayudar a empatizar con el nuevo alumnado y sus circunstancias, suele haber un alumno o alumna que se levanta en una clase y reflexiona en voz alta: ¿nosotros qué haríamos si nos ocurriera   lo mismo que a nuestros nuevos compañeros?

 

Pistas

Se dice que en tiempos como los actuales, con una continua  sobrecarga de información, vivimos en una era de creciente desinformación, de cierto desinterés por las fuentes fiables y contrastadas,  por la actualidad desde un punto de vista crítico. Entre amplias capas de población abunda cierta simplicidad en los análisis por falta de cultura informativa, desinterés y mucho conformismo, instalados en lo banal y anodino,  muy fácil de entender, de compartir y hasta de viralizar en las redes sociales. 

Los  movimientos de población obligan a saber para comprenderlos. La escuela ha de dar a conocer y explicar las causas del  mundo convulso y cambiante en el que vivimos, sin adornos ni máscaras que oculten las diferentes realidades. 

Planteemos preguntas en las clases, aportemos imágenes y sus contextos, empaticemos con quienes siempre son las víctimas: la población civil y, muy a menudo, pobre. Veamos ejemplos cercanos, reales, repetidos. A un centro educativo cualquiera, un día llega  un alumno adolescente de Ucrania a clase. No se entiende su idioma pero sí se observa su rostro, su extrañeza, su expresividad temerosa ante extraños o  ante ruidos tipo timbres (como si fueran alarmas ciudadanas por posibles ataques aéreos), se escucha su historia contada por la familia que la acoge, se observan los rastros del drama humano. Más personas vendrán en días posteriores. Y se contemplarán momentos de gran impacto emocional,  repetidos en otros centros: el abrazo entre iguales en los encuentros, como refugio sentimental cuando la procedencia y las circunstancias unen. 

Mientras, otros docentes comparten las duras realidades de más personas que se asemejan, sufren y han de vivir en lugares donde nunca hubieran imaginado. Casi de la noche a la mañana,  inmersos en una situación terrible. Quieren venir solo de paso, con otras costumbres en muchos órdenes de la vida, siempre en alerta, rodeados de desconocidos, con televisiones e Internet que funcionan como recordatorio de los horrores de la guerra en su país. 

Hace tiempo, un alumno estuvo de turismo en Ucrania y en Rusia. Le horroriza comparar el antes y el después de ambos países. Comparte lo que vio y sus vivencias en dos territorios ahora enemigos pero, según él, hermanos. No se lo acaba de creer. Mientras, mira a las nuevas personas. Se las imagina en condiciones normales en aquel país que visitó. ¿Cómo reaccionaría yo si esto se repitiera aquí?,piensa en voz alta. La clase se anima y se interesa por otras situaciones internacionales que se le asemejan.

 

 

Contextos

La búsqueda de información dirigida en Internet les ofrece un tremendo paseo visual,  desde las fotos y vídeos de periodistas enviados especiales a la zona, a reportajes en TV o Internet, crónicas de ONGs que trabajan en medio del conflicto o en sus alrededores, cuentas de Instagram y hasta algunos vídeos de Tik Tok que se hacen eco de la barbarie. Sus aportaciones extraídas de las fuentes citadas se centran en el por qué de todo, la evolución de los acontecimientos provocados entre Ucrania y Rusia durante los últimos veinte años, las masacres de la población civil, las disputas territoriales e identitarias, las ayudas armamentísticas externas, los desplazamientos humanos, la destrucción, la solidaridad internacional, la geoestrategiacomo palabra nueva para ellos. Y otro nuevo concepto que les interesa: el derecho internacional. La ayuda docente les muestra cómo se aplica en otros conflictos donde siempre hay potencias implicadas, deducen incoherencias en ese llamado derecho que se dice internacional y que debía ser igual en todas las situaciones, y no según quién esté implicado y sus intereses en otras zonas del mundo. ¿El derecho internacional se cumple por igual para todos?, preguntan al final, después de varios ejemplos controvertidos. 

Mientras, tienen una referencia real: las víctimas, esas  personas que se acogen en muchos países como el nuestro, esas personas que ahora están a su lado. Alguien va más allá y repite: los conflictos y las guerras siempre los paga la población civil en general y los pobres en particular. 

Las cifras les inquietan: casi 7 millones de personas han abandonado Ucrania, 15 millones han sido obligadas a dejar el hogar, los mapas de acogida en los países limítrofes ayudan a entender la realidad. Más de 7.100 niños escolarizados en España a finales de marzo. Les ayudó saber qué opinaban periodistas sobre el terreno, su visión más próxima a la realidad, la guerra como una sucesión de dramas individuales, con nombres y apellidos. Escenas difíciles de tragar, dicen quienes fotografiaban y comentaban la guerra desde dentro. Como para proyectar y reflexionar en muchas clases. Los datos básicos  aportados en la webde la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados  (ACNUR) son escalofriantes. 

Particulares, organizaciones de todo tipo, ayuntamientos, centros educativos, etc. Todos volcados. Una alumna pregunta: ¿y cuál es el futuro de estas personas? Si vuelven a su país,  ¿cómo se reconstruirá todo?Siempre hay alguien que va más allá: ¿y los efectos en las personas, en sus emociones, sus pérdidas de todo tipo, las ausencias, la destrucción,  los paisajes geográficos y humanos, el dibujo del futuro?

Se les comparte una propuesta: quizá debamos aprender a pensar de forma no convencional para afrontar posibles sociedades distópicas(otra palabra que exige explicación) con conflictos nuevos aquí pero habituales en muchos lugares (donde viven personas que siempre han vivido en este ambiente), con pandemias tipo COVID 19, la malaria e injusticias diversas. 

Después de debates y reflexiones se repite: ¿por qué? ¿qué podemos hacer para evitarlo?Mientras, acojamos a personas ucranianas, lo mismo que a otras venidas antes, procedentes de África, Oriente Medio, América Latina. Muchas han huido, han buscado mejor vida. ¿Y tú qué harías en su lugar?: una propuesta recurrente y acertada.

 

 

Retos

Los centros educativos suelen disponer de protocolos de acogida para el alumnado que llega. Los trámites legales y las normativas del Gobierno y de las Comunidades Autónomas dan lugar a una serie de pasos y actuaciones: entrevista para el conocimiento previo, acceso a la información sobre el centro, matriculación, reuniones de acogida, equipo de trabajo, organización de la incorporación a la clase, análisis de la situación, concreción de las necesidades, planes de acogidas por el grupo-clase, estrategias para usos de lenguas de comunicación, seguimiento de los procesos, detección de posibles disfunciones, evaluación y retroalimentación.

Hay ejemplos de protocoloscomo los de la Generalitat ValencianaGeneralitat de Cataluña, ayudas de expertos, profesores ucranianos, ONGs. Todos sistematizan las actuaciones y su seguimiento. En todo caso, entre el alumnado que acoge a sus nuevos compañeros prevalece el mejor protocolo, el más práctico y efectivo: el humanitario, el acompañamiento en distancias cortas (por ejemplo en las aulas de acogida, en las clases habituales, en el patio),  la proximidad, el compartir, el uso de aplicaciones móviles para entenderse, tipo Google Translate o  Sayhi. O esa gran medicinaque es el intentar y conseguir que sonrían. ¡Qué alegría!

 

El pasado 17 de mayo, el doctor Elías Said, director del Máster Universitario en Educación Inclusiva e Intercultural de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), organizó una Openclass con diversos expertos y profesorado que trabaja con alumnado de Ucrania (agradecemos la invitación). El título, La relevancia de la educación inclusiva e intercultural ante el conflicto ucraniano. En los 47 minutos de duración (se puede recuperar aquí)  se plantearon aspectos que bien pudieran servir para casuísticas parecidas y repetidas en otros países con desplazados o refugiados, en medio de crisis humanitarias de difícil solución. De forma breve enumeremos nuestras respuestas aportadas a cuestiones clave que se plantearon en la Openclass:

 

1.    ¿Qué retos y dificultades se presentan en los centros y a los docentes desde el punto de vista de la educación inclusiva e intercultural):

1.1.  Consciencia de la realidad de la guerra, causas, efectos y consecuencias por parte de la comunidad educativa. Verbalización y contextualización de una realidad muy repetida.

1.2.  Empatía y comprensión ante la situación vivida para acercarse emocionalmente al alumno y familia,  establecer estrategias de actuación con él y orientaciones para el resto de la clase. 

1.3.  El reto vivencial del día a día en un entorno desconocido pero con posibilidad de seguir conectados virtualmente con su país y entorno.

1.4.  El reto comunicativo y de adaptación a la realidad de una lengua desconocida como es la ucraniana. El reto del aprendizaje intensivo de la lengua.

1.5.  Respuestas a un reto educativo que se desconoce su duración.

1.6.  Integración en el aula de acogida y en la ordinaria.

1.7.  La mirada puesta también en la población rusa, la historia de este país, en cómo se les transmite o se les oculta esta guerra, qué opinan, cómo la sufren con los embargos económicos, pérdidas de vidas, censura.

 

2.    ¿Cómo pueden sentirse los profesores ante esta realidad? ¿Qué herramientas, recursos o apoyos necesitan?:

2.1.  Sorpresa y desconcierto iniciales por desconocimiento y, de inmediato,  el reto de implicarse y querer ayudar.

2.2.  Acercamiento a la radiografía específica del alumnado, sus circunstancias, fortalezas y necesidades dentro y fuera del aula.

2.3.  Planificación de las secuencias de  intervención: sensibilización, información, estrategias de acogida, organización del aula, incidencia en las habilidades y puntos fuertes descubiertos en este alumnado. Refuerzos positivos para generar confianza y seguridad.

2.4.  El reto de la búsqueda de asesoramiento,  recursos externos e internos para afrontar las intervenciones educativas, sean adaptados, por imitación, buscados o compartidos. Las administraciones han generado bancos de recursos, de gran ayuda.

2.5.  Implicación conjunta y coordinada para aunar esfuerzos bajo directrices comunes.

2.6.  La barrera de la lengua para establecer puentes de comunicación con este alumnado.

2.7.  Aplicaciones móviles compartidas con el alumnado: traductores ya mencionados, materiales gráficos de apoyo, protocolos bilingües y ayudas básicas. Los teléfonos móviles juegan un gran papel, tanto por fomentar la continuidad con los lazos familiares y de amistades de su país como por los recursos que nos ofrecen. 

2.8.También, aprovechar ideas externas con la educación digital para este alumnado, en este caso la escuela onlinea cargo de profesorado ya acostumbrado debido a la adaptación a la pandemia. Una ventaja es que así se  asegura que escuchen su idioma, el ucraniano. O los materiales elaborados por UNICEF, útil también cuando en clase coinciden alumnos rusos y ucranianos.  Otra fuente inagotable son los recursos que profesorado, expertos y periodistas cuelgan en Twitter. Mención especial a las impactantes fotografías de reporteros como Emilio Morenatti, auténticas lecciones de fotoperiodismo con sensibilidad.

 

3.    ¿Cómo lograr que la integración de estos estudiantes sea lo más rápida posible?:

3.1.  Confianza en su espíritu de adaptación como estrategia para afrontar la realidad y en sus ganas de aprender.

3.2.  Complicidad de toda la comunidad educativa para que todo les resulte lo más favorable y grato posible, transformando cualquier problema en una oportunidad, todo arropado por un contacto humano próximo. 

3.3.  Disposición por parte del centro de todos los recursos que necesiten, de forma gratuita.

3.4.  Referencias de alumnado concreto como acompañantes cercanos y guías en su proceso de socialización.

3.5.  Uso de los recursos de que disponga el centro, aulas de acogida, equipo de psicopedagogía, enseñanza individualizada, refuerzos, etc.

3.6.  La tecnología móvil como una gran aliada: para contactar, mostrar, informarse, conocer y dar a conocer.

3.7.  Establecer puntos de encuentro y de apoyo de todo tipo entre estudiantes ucranianos matriculados en diferentes centros de la ciudad, sus familias y profesorado si lo creen así. Podríamos extender esta intervención e incluir también a aquellos estudiantes rusos que hubiera en las aulas, para ampliar la mirada y educar desde la comprensión mutua. 

 

La actualidad ofrece ejemplos de dramatismos incesantes: a lo largo de este este año, casi 9 millonesde migrantes venezolanos en Latinoamérica, los conflictos globales provocan 100 millonesde desplazamientos forzosos, a los que se añaden más refugiados por los efectos del aumento de precios en los costos de la energía y de las materias primas (por ejemplo en zonas de África), además de los refugiados sirios y el incesante tráfico humano en pateras a través del Océano Atlántico y del Mar Mediterráneo. El alumnado procedente de estos países tiene mucho que contar y que enseñarnos. Las cifras se humanizan cuando tienen nombres y apellidos. Ellos y ellas pueden ser nuestros maestros para ayudarnos a entender y, después, actuar. Aprendamos. Ayudemos. Actuemos. 

 

 

Evaristo González Prieto


 

 

 

 


 

 

 

martes, 24 de mayo de 2022

"Educar para una buena vida digital", un artículo sobre nuestras vidas y realidades e Internet

  Así empieza el artículo personal que les brindo a continuación, de forma gratuita:

 Hoy cualquier tiempo vital está lleno de ejemplos con los efectos de la ya imprescindible  digitalización de nuestras vidas, a menudo demasiado expuestas y sin filtros. Quien se atreva a mirar hacia sí mismo puede confirmar en carne propia  las visiones ajenas comunes entre la población, con un mimetismo sociológico de afectaciones globales. 

Pueden leer este texto, destacado en  la portada del último dossier de la revista MAGISTERIO, en el siguiente enlace a la revista en formato Issue (páginas 6, 7 y 8). Hay otros textos muy interesantes en el citado dossier: https://issuu.com/gruposiena/docs/magisterio_n_12296_dossier/1 

martes, 17 de mayo de 2022

Interactividades entre la Inteligencia Artificial y la educación

 La Inteligencia Artificial (IA), el análisis y uso de los datos, el metaverso y todo lo que representan los avances de la tecnología en nuestras vidas también van ocupando poco a poco un espacio en la educación. De hecho, debería ser obligatorio tratar estos temas en las aulas a medida que aumenta su influencia en todos los ámbitos. Ya hay experiencias compartidas, buenas prácticas y reflexiones en torno a aprendizajes  interrelacionados, compartidos entre la tecnología y la educación. Así empieza el texto del que les informo en este mensaje.

Les comparto enlace al artículo de mi autoría que se ha publicado hoy, el mismo en dos diarios digitales especializados en educación, uno en castellano y otro en catalán. Les facilito los enlaces:

-El Diario de la Educación (en castellano):  Interactividades entre la Inteligencia Artificial y la educación.

-El Diari de l'Educació (en catalán): Interactivitats entre la Intel·ligència Artificial i l'educació.


Muchas gracias por sus atenciones.


Saludos cordiales desde Barcelona


Evaristo González Prieto

martes, 3 de mayo de 2022

El conflicto ucraniano: un reto para la educación inclusiva e intercultural

 Openclass en la Universidad Internacional de La Rioja. Gratis. Duración: 45 minutos. En directo.

El próximo 17 de mayo a las 17:00 (GMT+1) tendrá lugar la sesión: “El conflicto ucraniano: un reto para la educación inclusiva e intercultural”, en la que participarán expertos internacionales como Elías Said Hung, Director del Máster Universitario en Educación Inclusiva e Intercultural de UNIR, Evaristo González Prieto, Director del Instituto Torre del Palau o Roberto Moreno López, especialista en Derechos Humanos y Cultura de Paz.

Tomando como punto de partida el dramático conflicto que se está viviendo en Ucrania, varios expertos compartirán su visión desde su experiencia profesional, tratando temas como la acogida de alumnos ucranianos que se está realizando desde centros educativos, la implicación del conflicto desde un punto de vista educativo o los principales retos a los que se enfrenta la educación inclusiva e intercultural.


Toda la información y formulario para inscribirse de forma gratuita se encuentra  en este enlace: FORMULARIO INSCRIPCIÓN

miércoles, 30 de marzo de 2022

Conectividades móviles y cambios en la educación/connectivitats mòbils i canvis en l'educació

 El diario digital en catalán EL DIARI DE L'EDUCACIÓ, publica hoy un artículo personal titulado Connectivitats mòbils i canvis en l'educació (conectividades móviles y cambios en la educación).

Se centra en exponer y relacionar la celebración del principal congreso sobre tecnología móvil del mundo que cada año se celebra en Barcelona, el Mobile World Congress(MWC) con las reivindicaciones del profesorado catalán de estos días. Protestan por cuestiones que les afectan. Algunas pueden llegar a reproducirse en otros países. En estos dos enlaces a medios de comunicación disponen de más  información: ¿Por qué protestan los profesores?, los motivos de la huelga de los professores catalanes.

El artículo original en catalán lo pueden consultar aquí: https://diarieducacio.cat/connectivitats-mobils-i-canvis-en-leducacio/ 

A continuación les facilito la traducción al castellano.

Gracias por sus atenciones.

Saludos

Evaristo González Prieto 

                                             TRADUCCIÓN AL CASTELLANO:

Conectividades móviles y cambios en la educación

 

La conectividad, en el pleno sentido de la palabra, es un término clave para entender algunas realidades, captar determinados problemas e intentar llegar a posibles soluciones, sobre todo cuando no hay entendimiento ante decisiones y puntos de vista diferentes. Conexiones, desconexiones, interconexiones, sin conexión, fuera de cobertura o de conexión. Además, tecnologías que impulsan el contacto, la intercomunicación, el progreso y también originan disfunciones con consecuencias negativas.

En la educación conectar es imprescindible. Alumnos, familias, instituciones, organizaciones, sociedad; conocimientos, conceptos, competencias, habilidades, actitudes, aptitudes: son algunas palabras en representación de muchas otras que no tendrían sentido sin una auténtica interconexión entre ellas y con las personas dentro y fuera de las aulas. En medio, también la tecnología como facilitadora de los procesos, aún más imprescindible en un mundo en constante movimiento. Hoy, todo es más móvil que fijo. Movilidad y conectividad, dos claves también en los procesos educativos.

 

MWC 2022

La palabra conectividad formaba parte del lema del congreso más importante del mundo sobre tecnología móvil, que cada año se celebra en Barcelona, el Mobile World Congress 2022 (MWC): Connectivity unleashed, con dos traducciones interesantes en nuestras dos lenguas oficiales, por los términos usados en la transcripción: connectivitat desfermadaen catalán, conectividad desatadaen castellano. Como en las ediciones anteriores, gracias a la progresiva  ausencia de la pandemia COVID 19, la tecnología móvil atraía a más expositores que en 2021 (este año, según la organización, la GSMA, más de 60.000 asistentes de más de 150 países, con más de 250 millones de euros en negocio). Curiosamente, hubo algunos problemas de conexiones el primer día en el exterior para entrar a un recinto -sin tarjetas impresas, solo con un código QR- donde, quizá, la principal conectividad no era tanto la 5G que se mencionaba por todas partes sino la presencial entre humanos que trabajan y negocian con futuros tecnológicos desde los pabellones deslumbrantes para atraer la visita y el contacto.

 

Miradas

La feria del MWC informa más que educa, con las diferentes miradas de los reclamos cautivadores que llaman la atención. Perros mecánicos, hologramas, realidades inmersivas, gafas de todo tipo, inteligencia artificial, aparatos autónomos, muchos robots, NFTs, tecnologías verdes, oficinas más inteligentes, chips más potentes, 3G, 4G, 5G, 6G, intentos de demostración de la palabra de moda (el metaverso), aplicaciones para la salud, menos teléfonos móviles (celulares) que nunca y muchas otras tecnologías solo aptas para entenderlas desde cada ámbito profesional.

Excepto la exclusión por imposición a expositores de un país europeo por la barbarie de la guerra (Rusia), con la masacre y la desolación humana y material, ninguna mención más a la realidad de Ucrania, en unos espacios que parecían aislados de esta guerra y volcados a lo que significan este tipo de ferias mundiales. Quizá estos negocios pasan por alto las actuaciones de ejércitos sin escrúpulos y a los mandatarios peores que dictadores. Mientras, había bastantes aparatos como drones, robots, citas a la conectividad total, a la ciberseguridad y a tecnologías no neutras. Un grupo de docentes se preguntaba si tanta maquinaria no sería operativa también para matar ahora en Ucrania. O si se exponía aquí porque antes ya podía haber pasado por el mundo militar. Sospechaban que sí.

 

Futuros

En medio de novedades tecnológicas, la educación. Cada año, mSchools y el Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya organizaron una interesante jornada de reflexión, en esta ocasión (3 de marzo) bajo el título: Futurs docents, docents del futur”, (futuros docentes, docentes del futuro), una oportunidad del mundo educativo, según su información, para reflexionar sobre la intersección de la tecnología, la innovación y el humanismo en la educación, todo con los efectos de una pandemia que ha provocado un gran sobreesfuerzo en un sector tan esencial como el educativo, con direcciones convertidas en gestoras COVID siete días a la semana y toda la comunidad educativa previniendo la salud propia y ajena. 

Podríamos añadir también que, en este contexto, otros temas de gran impacto se habían puesto encima de la mesa por parte de quienes trabajan a pie de aula. Antiguas y nuevas reivindicaciones convergían con recientes propuestas anunciadas hacía poco por el Departamento de Educación, fundamentándolas en el poder de su autoridad para decidir (sin ningún tipo de consulta previa ni con el Consejo Escolar de Cataluña, ni con los representantes del sector docente ni tampoco con los sindicatos). Parecía que la conectividad desatada del MWC 2022 no era efectiva entre las autoridades hacia el profesorado, con una previsible calificación: un suspenso de los de antes para quien manda. Según la nueva denominación: en procés d’assoliment, (en proceso de consecución o logro, en castellano) que, antes de estrenarse,  ya no es válida. La vida útil de este nuevo concepto fue muy efímera. Anuncios y supresiones, todo demasiado rápido. Marcha atrás, improvisación, estrategias para evitar conflictos. O para avanzar más adelante. Cuando llegue la calma o todo esté más claro y estructurado.

De momento, antes del MWC 2022, quien manda anunciaba el planteamiento de un cambio de calendario escolar en septiembre en enseñanzas no universitarias y presentaba los borradores de los nuevos curriculums para educación básica obligatoria (los de Bschillerato, mucho después de las filtraciones), amb l’alumnat en el centre de tot(con el alumnado en el centre de todo), frase repetida como si fuera un mantra. La demostración de la desconexión con las aulas alimentó reivindicaciones por parte del sector educativo: las inversiones en educación, la estabilidad de interinos, los planteamientos sobre las titulaciones de catalán, el tema del porcentaje de castellano, el aumento de los gastos de funcionamiento en el presupuesto signado a los centros por el continuo incremento de precios de las energías, el plan de impulso del catalán, el entorno digital del centro, las nuevas figuras llamadas Mentorías digitales, etc. Con temas del presente a los que, si no se busca una respuesta dialogada y consensuada (en caso de que este término aún tenga sentido), pasarán factura también al futuro de la ciudadanía que se está educando ahora. ¿Aquí también falta la conectividad?

Un año más, la profesionalidad y experiencia del conductor del acto, Albert Forn, de mSchools, consiguió con claridad y éxito los objetivos planteados: tratar del futuro con autoridades educativas, profesorado, expertos; además, experiencias premiadas y un protagonismo muy acertado entre el público: por primera vez, estudiantes de las Facultades de Educación de las universidades como invitados. Allí estaba presente el futuro profesorado.

Compartimos ideas escuchadas en el acto del jueves 3 de marzo (sin mencionar quién las dijo), ideas-fuerza en contextos educativos complejos, algunas no por repetidas pierden su importancia, aparte de las huelgas y movilizaciones posteriores del profesorado, que también han tenido su importancia:

-       En un mundo diferente, el alumnado trabajará en profesiones desconocidas.

-        La transformación educativa se podría considerar como uno de los objetivos prioritarios para 2030, que se incluye en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

-       Es necesario transformar los espacios de los centros educativos, al servicio del aprendizaje nuevo.

-       La competencia digital docente ya no es una opción, forma parte de la alfabetización del profesorado. Los docentes como agentes de experiencias.

-       El reto de la transversalidad de la competencia digital en la universidad, todo un reto para unas instituciones educativas que a veces parece que están en el siglo XIX y han de enseñar al profesorado del siglo XXI. Por ejemplo, a unos cuantos estudiantes presentes en la sala.

-       Es preciso evitar el tremendismo educativo, saber alinear las oportunidades y retos del país con la educación. Habría que neutralizar la individualidad.

-       Clases de miradas: curricular, pedagógica y metodológica (incluye la tecnológica).

-       Nunca la tecnología que se utiliza en educación se ha creado expresamente para educar. La misión del profesorado continúa siendo importantísima, y más con el uso de la tecnología.

-       Se necesita formar al profesorado de otra manera, con competencias transversales. Hay un currículum saturado de contenidos.

-       Como última idea, la famosa frase atribuida a Albert Einstein que se cita en todas partes, y recordada también aquí: Si quieres conseguir resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo

 

Universitarios

En la sala había estudiantes que aplaudían al profesor universitario que, en el panel de expertos, reivindicaba una universidad del siglo XXI. A los más cercanos se les oía que observaban, se añadían al entusiasmo del profesor asistente y se preguntaban qué pasaría en aquel momento en las aulas, sobre todo en aquellas en las que se reproduce lo mismo que es habitual en la universidad más tradicional. Al salir, un grupo de universitarios y docentes compartían reflexiones sobre los cambios de hábitos provocados por la tecnología. Los estudiantes incidían en la digitalización que margina a personas mayores por falta de acceso presencial a oficinas bancarias (decían que también podían pagar con el móvil que llevan en el bolsillo), en otras marginaciones tecnológicas, en la educación en la seguridad de la tecnología móvil, en el secuestro emocional por las adiciones a  redes sociales ya imprescindibles. Hablaban de Instagram (decían que pronto quedará atrasado), pero sobre todo de Tik Tok, fuente de tendencias, de descubrir y ser descubierto, de superficialidades y de promociones de todo tipo. Hasta comentaban que habían oído que alumnado muy joven de educación obligatoria ya estaba presente en OnlyFans, que hay aplicaciones que promueven la compra y venta de encuentros personales para no ir solo a actos concretos o evitar soledades diversas. Decían que en plena conectividad con el móvil en tiempo de amor líquido, a menudo los problemas y las soluciones surgen por no tener habilidades relacionales ni sociales, en tiempos de tantas conexiones y casi sin presencialidad física.

Durante los últimos días de huelgas, la riqueza de frases reivindicativas en manifestaciones y en los centros educativos era evocadora de realidades complejas, por ejemplo (traducidas del catalán): no es por el horario,  la imposición no es la solución; el curriculum no se improvisa; ratios + altas – atención; fuera chapuzas en educación; no es por las vacaciones, es por las carencias, etc.

Se sentían voces y opiniones de docentes que enfrentaban y/o defendían la escuela tradicional frente a la transformadora o algunos aspectos de las dos, los contenidos  frente a las competencias, dudaban sobre los resultados de los trabajos por proyectos, de los nuevos formatos, de la llamada innovación frente a las metodologías de toda la vida, hasta de la tecnología frente a los sistemas analógicos del papel de siempre. 

Quizá estamos en un buen momento, uno más, para reflexionar aún más, para conectar mejor con aquellas ideas y propuestas diferentes a las nuestras; para analizar en profundidad resultados, causas y cómo mejorarlos teniendo una mirada en el futuro; ejerciendo crítica y autocrítica para avanzar con unos ojos muy abiertos a una realidad proyectada. El pensamiento crítico también debería comenzar por uno mismo.

En el sector de la educación, como en cualquier conflicto o en debates actuales, ahora abundan versiones diferentes, comentarios, sospechas, rumores, reenvíos de mensajes, desinformaciones poco educativas que generan confusiones, evitan el análisis a fondo y enmascaran las verdades palpables. Desde las aulas la vida es más real que desde los despachos.

 

Reiniciamos

El martes 22 de febrero el programa “Sense Ficció” de TV3 emitió un reportaje en catalán titulado Reiniciar les aules(reiniciar las aulas). El programa plasmaba la transformación puesta en marcha en muchos centros educativos, ejemplos de proyectos y experiencias que podrían ser guías para cambiar la forma de enfrentarse a la realidad más inmediata, de incentivar al alumnado, de estudiar y acceder al conocimiento; el impacto de las tecnologías en la transformación de las metodologías y su repercusión en el aprendizaje para incentivar la creatividad, los caminos vitales elegidos por vocaciones específicas escogidas por el alumnado y la importancia de la educación informal. En 57 minutos y 35 segundos se ofrecía un abanico de opiniones y propuestas, con uno de los hilos conductores que quizá se podría relacionar con el surgimiento de ideas y prácticas tecnológicas expuestas en el MWC: un estudiante de quince años que ha aprendido a pilotar un avión Airbus 320 con el ordenador desde el lugar donde vive gracias a la ilusión, la actitud, el esfuerzo, el proceso de trabajo, la constancia y el entusiasmo. ¿Con estos conocimientos podría llegar a conducir una avioneta ahora? Historias de profesorado, de estudiantes, de contextos, de expertos, de una universidad puntera como es la UOC que enfocan hacia unos cambios tan evidentes como inevitables. 

En tiempos complejos, demasiado móviles, con reivindicaciones, nuevas construcciones curriculares, nuevas propuestas horarias, nuevas denominaciones, alteraciones de costumbres, cambios transformadores, visiones de futuro, críticas y revisiones de decisiones anunciadas, no nos queda más remedio que conectarnos más y mejor entre todos con un espíritu más constructivo. Conocemos el presente y hemos de afrontar el futuro. Quizá también nos deberíamos reiniciar. 

 

Evaristo González Prieto

30/3/2022