domingo, 4 de diciembre de 2022

Propuestas atrevidas para aprender de las pasadas fiestas

 

Título: Propuestas atrevidas para aprender de las pasadas fiestas

 REDIFUSIÓN

Este artículo se publicó en su momento en la revista AIKA, año 2016, editada por el Gabinete de Comunicación y Educación,  de la Universidad Autónoma de Barcelona. Quien la gestionaba no permite la consulta de su web. Se desconoce el motivo. Por tanto, los artículos, a día de hoy, han desparecido.

Reproduzco aquí abajo el texto del artículo citado, publicado en AIKA, de mi autoría:

 

Una clase con adolescentes es una gran oportunidad para aprender de forma conjunta. Y si se usan las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC), los resultados ratifican aun más  el gran potencial de  los alumnos actuales: tienen muchas capacidades y pueden llegar a conclusiones muy interesantes. Necesitan profesorado que les guíe, marcar normas, establecer dinámicas de grupo e incitarles a que desarrollen su creatividad y pensamientos.

En el tema que nos ocupa, las fiestas y celebraciones pasadas, es fundamental  partir del máximo respeto a las creencias de cada persona, a sus costumbres y tradiciones. El total apoyo a la solidaridad, al amor, a los fraternales deseos y al compartir, ahora y siempre. Abundan los valores, los propósitos y los detalles positivos y esperanzadores. Pero eso no ha de dificultar la necesidad de abrirles los ojos para juzgar otros matices de la realidad. Si no lo hace la educación, ¿quién lo hará? Vayamos a la demostración desde la práctica, con propuestas atrevidas fruto del trabajo más reciente.

De entrada, establezcamos cómo mencionar las pasadas fiestas y qué implica el fondo de cada denominación específica: Navidad, fiestas de invierno, fiestas del solsticio, Santos Inocentes, Nochebuena, Papa Noel,  Nochevieja, Año Nuevo, Reyes Magos. Muchos matices que mezclan religiones, ciencias, ciclos, magia, leyendas, historia. Añadamos un término más, el consumo,  y dos consecuencias: los regalos y las rebajas.

Aprendizaje competencial y significativo: aportemos pistas e invitemos a un grupo de adolescentes a pensar a partir de descubrimientos propios. Cojamos una muestra representativa de objetos decididos entre todos y presentes en ese momento en el aula. Han de relacionarse con los últimos regalos recibidos o con compras en las rebajas. Objetivo, marcas reconocidas a nivel internacional: unas zapatillas deportivas, una sudadera,  un pantalón, una camiseta, un móvil de última generación, un balón y una mochila. Instrumentos de trabajo: ordenadores portátiles, tablets, móviles y wifi.

¿Qué hacer con el objeto decidido por cada grupo? Actividades iniciales: investigar en Internet la imagen publicitaria de la marca y lo que conlleva (anuncios de diferentes formatos, contratos con figuras o equipos famosos, espacios donde se venden). Consultar las etiquetas y buscar dónde se producen esos productos, qué empresas se encargan de su fabricación, quiénes son sus propietarios y quiénes los comercializan, cuál es la evolución anual de la cuenta de resultados de los dueños o máximos accionistas de la empresa.

Proponemos efectuar un seguimiento de todos los procesos  en un mapa virtual. Además, consultar webs de ONGs, grupos o expertos que orienten sobre el desglose de los precios de producción, transporte, fabricación, márgenes de beneficios y  rendimientos finales. También, conocer el sueldo de quienes los fabrican (y sus condiciones laborales) y de quienes los despachan en las tiendas del mundo occidental: tipo de mano de obra y sueldo. A esto se añade la comparación entre durante las fiestas y ahora en rebajas, tanto de las tiendas físicas como de las virtuales. Incluyamos falsificaciones y quienes malviven vendiéndolos por las calles (“manteros”). Necesitamos la calculadora del móvil, Google Maps para señalar puntos y sedes de producción y venta, selección de noticias económicas, leer, pensar, dialogar y deducir para reflexionar después en común.

Las conclusiones extraídas entre todos les mostraron el mercado en el que vivimos, las diferencias, las injusticias, el poder de la marca y de las multinacionales de renombre, la versión publicitaria, los valores que transmiten, la imagen que nos crean. Todo les estimuló a sincerarse en voz alta: por qué compramos esas marcas y cuál es su poder en el gran mercado de  la adolescencia.  Añadamos también la experiencia personal como consumidores de alguno de esos productos.

Más propuestas atrevidas surgidas en conversaciones con adolescentes después de fiestas:

-       La sociedad del consumo y del despilfarro: recordaron alimentar contenedores llenos de papel de regalo con envoltorios de vida fugaz, o con novedades regaladas el año pasado  que ya no sirven.

-       La imagen que se ofrece de la mujer en los repetitivos anuncios de colonias desde hace meses, mires la cadena que mires, muchos encadenados, con una puesta en escena atractiva y seductora. La mayoría se reafirman en tópicos emocionales subyugantes, con clichés concretos que no parecen ser criticados por colectivos muy atentos a otras actuaciones machistas. El perfume y las grandes multinacionales que hay detrás mandan y los medios que las critiquen se podrían quedar sin la necesaria inversión publicitaria.

-       Los Reyes Magos como símbolo de creencias universales en Occidente que apuntan al aprendizaje del desmedido consumo desde la más tierna infancia. Reflexionaban sobre si no habría que cuestionarse esta celebración tal como está planteada, algo que no aprobaría el mundo económico.  

-       Las rebajas como manifestación de la continuación del consumismo. A los precios anteriores de los productos, muchos fabricados en países bajo la observación de algunos organismos y entidades por sus condiciones laborales, se añade la liquidación final con más por menos.  Una alumna apuntaba: “¿Las rebajas no son la demostración más explícita de que te están engañando, según  la fecha en que compres?” Como propuesta de lectura para pensar más allá, les aportamos las opiniones de Albert Cañigueral sobre consumo en una entrevista publicada en este portal y les sugerimos leer su libro de descarga gratuita: “Vivir mejor con menos”.

 

Si perseguimos cambios y queremos formar críticamente desde las aulas, no queda más remedio que bajar a la realidad y reflexionar sobre la vida diaria. Basta con abrir los ojos, analizar costumbres y aportar puntos para la reflexión. Los comportamientos posteriores formarán parte de la responsabilidad individual. Pero serán decididos con el conocimiento de los máximos puntos de vista.

 

Evaristo González Prieto

10/1/2016

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario